Hoy me levanté dispuesta a comprar una mesita para una tele de las finitas, por supuesto la idea era que fuera buena, bonita y barata.
Hace un mes habíamos estado en IKEA en Miami, y nos quedamos maravillados con la experiencia de compra, que en nuestro caso había sido sólo un paseo. Todo estaba pensado para hacertela fácil. Ni bien llegas te entregan una bolsa, un catálogo (Fuimos el 1 de ENero de 2011 y el catálogo era de 2011!!!!!) un metro de papel, un lápiz y un anotador para que mientras recorres el showroom elijas lo que te gusta, anotes los códigos y al pasar por el sector del galpón puedas llevarte las cajas. Y lo más impensado para los argentinos fue: La caja era auto servicio!!!! Si uno pasaba las cosas po el código de barras, pasaba la tarjeta de crédito y se iba!
Además de la organización, el lugar estaba impecable y todo ordenado.
Pero lo más importante es que las cosas son super lindas, funcionales y accesibles. O sea que se puede comprar BBB.
Pero volviendo a Buenos Aires, hoy a la mañana partimos en busca de la mesa y la primer escala fue Easy Home Center, la verdad es que la sensación inicial era que todo estaba medio desordenado. Hoy se encuentra muy poca gente con el chaleco que identifica alguien que te puede ayudar.
Las opciones eran lindas en diseño, pero todas de calidad media a baja, y los precios no son lo que se dice bajos! Yo se que todo acá está mucho más caro, conozco los precios pero realmente creo que se van perdiendo las bases inicales que definían a lugares como Easy. Parece no haber mucha coherencia entre calidad y precio.
Seguimos viaje hacia Sodimac en Tortugas Mall, más nuevo, más luminoso, pero con menos oferta en materia de muebles, e igual calidad y precio. Lo que sí era más moderno y divertido era la parte de accesorios para el hogar y blanquería, a diferencia de easy parece tener cosas más novedosas, con más diseño.
La tercer Escala fue Falabella, encontramos una mesa, de una calidad mínima indispensable, a un precio lógico para dicha calidad. Estuvimos más de 25 minutos para lograr que la única empleada de mueblería se desocupe para decirnos que no había stock, pero que si queríamos podíamos llevarnos una que valía exactamente el triple! Sin palabras.
Finalmente terminamos en los negocios de los alrededores del mercado de frutos, la verdad es que las mesas que vimos por allí, eran de mejor calidad, madera laqueda en lugar de melamina, y el precio era similar. El grán inconveniente es que no había stock dispobible y tardan entre 20 y 30 dísa para la entrega.
Volví a casa con las manos llenas de bolsas de cosas que no necesitaba tanto como la mesa, y por supuesto, me senté en el sillón, y prendí la tele, nuevamente haciendo equilibrio en una micro mesita.
Me queda claro que muchos lugares son causa consecuencia de cómo nos comprotamos los argentinos, no se si easy aquí podría estar tan ordenado o llegar a tener cajas automáticas, ya que nos falta mucho por aprender a cerca del respeto. Pero creo que todas las empresas pueden cooperar a educar, y reservarse el derecho de admisión si alguien hace lo incorrecto.
Ojalá podamos tener opciones BBB y no tener que resignar ninguna B en el camino!.
Está claro que en otros lugares se puede!
Al cliente Más
Este espacio es mi capricho para hacer mi descargo sobre mis experiencias a nivel servicio en las distintas interacciones diarias que llevo a cabo para realizar desde las transacciones más complejas hasta las más pequeñas.
domingo, 20 de febrero de 2011
Sushi JO Nordelta
Debo destacar que ir a comer al Sushi jo suele ser una experiencia positiva.
Evidentemente están haciendo las cosas bien, el lugar es espacioso y está muy bien puesto, la carta es prolija y completa.
Hace mucho que están las mismas mozas y eso por lo general es un buen indicio. Te atienden bien, son rápidas, te reciben y por lo general están atentas a si las llamás.
Como yo, hay muchos clientes habitué del lugar. Nos sentimos reconicidos, saludados, identificads y eso está muy bueno!. Se pdría proponer, ya que somos tantos los frecuentes, que nos tienten con nuevos gustos y hagan probar cosas así nos invitan a variar nuestro pedido, que en mi caso es casi siempre el mismo.
EL lugar es amplio, con buena acustica y siempre está limpio y ordenado.
La verdad es que a pesar que voy desde su apertura no me entero de las promociones salvo por la gráfica para comunciarlas que es muy linda, pero claro tengo que pasar por el local para leerlas.
EL menú ejecutivo entre semana es una excelente opción, lástima que manejan mal la comunicación cuando pagas con tarjetas de bancos que tienen descuento.
El delivery tarda mucho, pero bueno, eso no sería lo más grave, el tema es que por lo general llega frío.
Son super lindas las cajas pero no mantienen el calor.
Sigo apostando a que cada vez me de más este negocio!!!
miércoles, 16 de febrero de 2011
Satisfacción = Expectativas - Realidad
Cuando daba los cursos de Calidad de Servicio, o Servicio de Calidad para los equipos de ventas tanto de HSBC seguros, como de ASatej Group y otras empresas, una de las cosas con las que se iniciaba la charla sobre la Calidad era esta ecuación:
S= E - R
Es algo que me recuardo a mi misma permanentemente. Muchas veces parece que con tener un buen producto, o una buena ubicación o un buen vendedor vasta.
La realidad es que no siempre. Ya que en definitiva, si esta ecuación es correcta: cuál es la expectativa del cliente es lo primero que debemos dilusidar y ahí es donde me encanta pensar en el poder de la información. Saber sobre la persona, realizar preguntas adecuadas y sobre todo escuchar parece ser la clave de todo esto. Ahora, por lo general y naturalmente todos pensamos que nuestra voz es la más interesante del mundo, cuando en realidad en un proceso de interacción con un cliente, la única vos interesante a escuchar en el primer tercio de la transacción es la de el otro.
Claro está que ciertas cosas ya preavisan al cliente qué grado de satisfacción tiene que tener de base. El cliente no va con la misma expectativa a comer a un carrito de la costanera de la que tiene al ir a un restaurant en puerto madero u Nordelta. O sea que la ubicación de por si, ya condiciona la expectativa.
La decoración, la limpieza, la facilidad con la que están presentados los productos o servicios, los elementos que se le acercan al cliente potencial y por supueesto la gente que interviene en el proceso y el producto o servicio son algunos de los elementos que van condicionando las expectativas y generando que si la Realidad es Mayor que la expectativa estemos entendiendo cómo llegar a un proceso de satisfacción de Clientes!
S= E - R
Es algo que me recuardo a mi misma permanentemente. Muchas veces parece que con tener un buen producto, o una buena ubicación o un buen vendedor vasta.
La realidad es que no siempre. Ya que en definitiva, si esta ecuación es correcta: cuál es la expectativa del cliente es lo primero que debemos dilusidar y ahí es donde me encanta pensar en el poder de la información. Saber sobre la persona, realizar preguntas adecuadas y sobre todo escuchar parece ser la clave de todo esto. Ahora, por lo general y naturalmente todos pensamos que nuestra voz es la más interesante del mundo, cuando en realidad en un proceso de interacción con un cliente, la única vos interesante a escuchar en el primer tercio de la transacción es la de el otro.
Claro está que ciertas cosas ya preavisan al cliente qué grado de satisfacción tiene que tener de base. El cliente no va con la misma expectativa a comer a un carrito de la costanera de la que tiene al ir a un restaurant en puerto madero u Nordelta. O sea que la ubicación de por si, ya condiciona la expectativa.
La decoración, la limpieza, la facilidad con la que están presentados los productos o servicios, los elementos que se le acercan al cliente potencial y por supueesto la gente que interviene en el proceso y el producto o servicio son algunos de los elementos que van condicionando las expectativas y generando que si la Realidad es Mayor que la expectativa estemos entendiendo cómo llegar a un proceso de satisfacción de Clientes!
martes, 15 de febrero de 2011
Cargar Nafta: Qué dificil!
Me lo pregunto cada vez que voy a cargar nafta, que es algo que hago día por medio, ante todo soy una buena madre remis de todos mis hijos, sumado eso a mis actividades y trabajo, el auto es uno de los lugares en donde más tiempo paso.
Resulta que cargar nafta ya no es como antes que te sentías en los boxes de un fórmula uno: Alguien cargando nafta, uno en el vidrio de adelante, uno en el vidrio de atrás, alguien ofreciendote nuevos servicios y un pago rápido y sencillo.
Hoy tenés que esperar y mucho!
En algunas estaciones siempre hay premium nunca super.
En otras, como en la Petrobras a la que suelo ir, el sistema de facturación y el posnet, parece que funciona vía telégrafo. Y ni decir del 1 a 2 empleados que cubren los 6 puestos que hay disponibles para cargar nafta.
Está claro que todas redujeron personal de playa y eso les cuneto SE NOTA, es una pesadilla, hay que esperar y el tiempo que se pierde es más que importante, hace que en lugar de ser un impase en el camino elír a cargar nafta, se transforma en una gran molestia.
Todavía me acuerdo del llaverito de shell que podías tener con tu tarjeta de crédito. Te cargabas nafta self service. Lo apoyabas en un dispositivo, te cargaba el consumo a tu tarjeta y mientras tanto uno veía publicidades en unas micropantallas que había en el surtidor.
Qué lejos estamos de eso!
Resulta que cargar nafta ya no es como antes que te sentías en los boxes de un fórmula uno: Alguien cargando nafta, uno en el vidrio de adelante, uno en el vidrio de atrás, alguien ofreciendote nuevos servicios y un pago rápido y sencillo.
Hoy tenés que esperar y mucho!
En algunas estaciones siempre hay premium nunca super.
En otras, como en la Petrobras a la que suelo ir, el sistema de facturación y el posnet, parece que funciona vía telégrafo. Y ni decir del 1 a 2 empleados que cubren los 6 puestos que hay disponibles para cargar nafta.
Está claro que todas redujeron personal de playa y eso les cuneto SE NOTA, es una pesadilla, hay que esperar y el tiempo que se pierde es más que importante, hace que en lugar de ser un impase en el camino elír a cargar nafta, se transforma en una gran molestia.
Todavía me acuerdo del llaverito de shell que podías tener con tu tarjeta de crédito. Te cargabas nafta self service. Lo apoyabas en un dispositivo, te cargaba el consumo a tu tarjeta y mientras tanto uno veía publicidades en unas micropantallas que había en el surtidor.
Qué lejos estamos de eso!
Casi una catársis
En los 20 años que llevo ya de trabajo, he desarrollado una capacidad crítica enorme a cerca de la calidad de servicio. Es un vicio que tengo cada vez que entro a un lugar analizar como te atienden, qué esta bien, qué esta mal, qué podría mejorarse. Dibujo en mi mente los circuitos operativos desde un cafe hasta de una mega tienda. Agoto a mi familia cada vez que salimos a comer comentando cuántas cosas están bien, y cuantas podrían mejorarse. Así que decidí, por el bien de todos, utilizar este espacio para comenzar a hacer mi descargo a cerca de mis experiencias en las cotidianas y no tan cotidianas interacciones por ocio, necesidad o negocios, con las empresas que me proveen algún servicio, o algún producto acompañado de servicio!.
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